
Los bañadores se tornaron más reveladores en los años 1930. Desde la adopción de los modelos sin espalda o con delgados tirantes, el atuendo de las mujeres progresó rápidamente hasta el dos piezas con cuello y pantalón corto. El bikini fue el paso siguiente y, a través de su nombre, la moda ha quedado unida para siempre con el comienzo de la era nuclear.
El 1 de julio de 1946, los Estados Unidos iniciaron las pruebas nucleares en tiempo de paz dejando caer una bomba atómica en el archipiélago de las Marshall, en el océano Pacífico, exactamente en el atolón de Bikini. Esta bomba, similar a las que un año antes habían devastado Hiroshima y Nagasaki, llamó la atención de todos los medios de comunicación mundiales.
En París, el diseñador de modas Louis Réard se disponía a presentar un osado bañador de dos piezas que aún carecía de nombre. Los periódicos multiplicaban los detalles acerca de la explosión de la bomba y Réard, deseando que su bañador fuera objeto de interés para los medios de comunicación, y convencido de que su modelo era en sí explosivo, seleccionó aquel nombre entonces tan repetido.
El 5 de julio, cuatro días después de lanzada la bomba, la primera modelo de Réard, Micheline Bernardi, presentó en París el primer bikini de la historia; aquel mismo año el nuevo bañador suscitó más debates, preocupaciones y condenas que la misma bomba.
!--msnavigation-->!--msnavigation-->

1 comentario
anecdotica 27 jul 2007 | 03:39 PM
Y pensar que he estado toda la vida llevando bikini sin saber de donde venía el nombre...
Escribe un comentario