El corpiño fue invención de una señorita norteamericana de la alta sociedad que con su doncella diseñó un sostén de dos “triangulitos hechos con pañuelos atados con una cintita”. La idea no tardó en llegar al mercado. En la década del ‘30 ya está desarrollada la industria del corpiño, de la faja que empiezan a hacerse hasta de la cintura hacia la media pierna o cubriendo todo el muslo, de los culottes, las bombachas y las combinaciones.