Llorando por ti en aquella habitacion de un hotel. Sin poder soportar el dolor. Es el recuerdo de esta noche. Pensamientos de amor vienen a mi mente.
Recuerdos de tu cuerpo, de olores, de dedos tocando tu piel, de mimano acariciando tu pelo, de mis labios en tu cuerpo.
Del ultimo beso en la estacion de metro. Del primer beso, de la primera noche. De tus puffs en mi barriga. De tus intentos de hacerme cosquillas donde no las resisto. De noches de hotel. De dias de diciembre. Besos en la Alameda de Santiago. De tu voz, de tu risa...
Tu rostro de nina, tus pequenos ojillos mirandome. Tus manos enlazadas con las mias... Te veo desnuda, sin miedos, sexy, dulce, pasional, ardiente.
Te veo ante el espejo arreglandote, secando tu pelo, perfumada, suave, con gotas de agua sobre tu piel. Juntos en la ducha, mojandome, bromeando, riendo.
Ir de compras a tu lado. Cenar contigo. Verte disfrutar de un dulce, de una tarta de queso. Acompanarte cuando enfermaste. Llorar por sentir no te cuidaba bien. Banarme en el mar contigo aunque solo fuera un instante.
Un striptease divertido, chocolate, fresas y nata. Tus luchas por agradarme, tus paciencias... tus enfados, tu amor. Una cadena en tu pie. Una instante de amor en el hotel de Santiago.
Una cancion y mis lagrimas al oirla. Cada te quiero. Un detenerte en cada baldosa de la acera pidiendome un beso. Tu ropa interior, cada pliego de tu piel, tu cuello, tus pechos, tu sexo, el olor de nuestra pasion. Flashes de amor, imagenes de ti. Lo feliz me sentia cuando volvias a casa del trabajo. El olor de tus sabanas, el tacto de tu edredon.
Tu disfrute ante un chocolate con churros. Un abrazo y un suspiro tuyo.
La ultima vez hicimos el amor... Y estas lagrimas que son hasta hoy las ultimas derramo por ti.Aun TE QUIEROLolilla.
Alargaba la mano y te tocaba.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.
La libertad
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos.....
Alargaba la mano y te tocaba.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.
Todo estuvo de nuestra parte, pero
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.
Una voz, en la calle, llama y otra
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.
¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle....Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?
Permanecemos. Sí, permanecemos
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.
La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.
Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser....¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.
Se reanuda la inútil existencia....
Y alargaba la mano y te tocaba.
(Antonio Gala)





























1 comentario
tsunami 29 may 2008 | 01:08
esta pagina aunq corta esta chidsa
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