E iba verla una ultima vez. Ibamos a quedar en Madrid. Solo queria pasear una vez mas de la mano con ella. Un ultimo beso y dejarla con una caricia en su rostro. Habia separado los petalos de una rosa que me regalo, e iba entregarselos la mitad para ella como simbolo d mi amor. Le escribi una carta de despedida en la que le deseaba fuera feliz y pedia perdon por lo que la he hecho sufrir estos dos anos. Y lo estropee hoy reprochandole cosas de los ultimos dias. Nunca me perdonare por ello. Y el dia siguiente iba a dejar de sufrir y rehacer mi vida, e incluso cambiar el aspecto de este blog.

Lo peor es que lo ultimo siempre es lo que mas huella deja, y yo he dejado la peor huella que un hombre puede dejar en una mujer. Aqui doy por acabado esta historia en este blog. Espero haber ayudado a alguien y que no cometa los mismos errores que yo. Aunque cuando uno se siente ah'i abajo, poco puede hacer contra impulsos irracionales y drasticos en momentos de zozobra.

Vivo en un mundo utopico. Pienso que el amor es eterno y no es asi. Se desgasta y se pierde. Que yo no lo perdiera no me daba derecho a reprocharlo, tampoco a autoculparme a mi mismo. No lo hice del todo mal hasta ayer a la manana, pero salio mi peor lado. Ya solo me quedan unos petalos en un sobre y el olor de su fragancia en el fondo de un bote de perfume, y recuerdos... Y el arrastrame con una culpa el resto de mis dias. Txelis, a quien mas amaste fue a quien mas danaste. No era la verdad tan dificil haber dejado las cosas como el dia que hable con ella y me despedi de su madre y amigos comunes. Pero cai una vez, y lo peor una segunda mas en la tonteria de pensar en porqu'es y en reprochar. Y ademas a sabiendas de que eso no era lo bueno ni para ella ni para mi.

Bueno, que no lo hagais ninguno de vosotros. Besos a quien me han leido y seguido estos dias. El pico de mis visitas estos dias se que aumento notablemente. Supongo el tema del amor y desamor aun este mundo no dejan indiferentes a nadie. Lo hare mejor la proxima vez, seguro.

Ire a Madrid el Sabado. Aunque solo sea para sentirlo como un sueno.